Año III, NÚMERO 47, JULIO 2007
Editorial
El gobierno español ha aprobado el nuevo Proyecto de Ley sobre Adopción, una noticia que interesa a todos. Noticias para los que esperan en Bolivia y Nepal.
En el A Fondo de este mes, un reportaje al psicoanalista Alain Braconnier, especialista en adolescentes.
El verano es buen momento para dejar los pañales, pero antes hay que leer el artículo de la pscóloga Dalia Sneider.
Los vínculos entre hermanos, biológicos o adoptivos; Apego en la adopción; y Vocación de padres , tres artículos de gran interés, para no perdérselos.
Los abusos sexuales en España, un informe de Save the Children.
Viajamos a Albania y Madagascar, mientras los niños se van de campamento.
Reflexionamos sobre la siempre dificultosa, tanto para los niños como para los padres, puesta de límites.
Y como de costumbe, noticias de interés para quienes conformamos el cada vez más numeroso colectivo de personas interesadas en la adopción.
Apego y adopción
Si el desarrollo normal del apego se lleva a cabo alrededor de los 36 meses, los niños que son adoptados después de los 6 meses corren el riesgo de sufrir trastornos en el apego.
Dificultades en la relación madre-niño; la experiencia del orfanato; las fracturas en la constancia de la relación cuidador-niño; pueden producir interferencias en este desarrollo. El abanico de trastornos en el desarrollo del apego varía en función del grado de disturbio emocional que ha padecido el niño.
Los niños adoptados han experimentado, al menos, dos cambios importantes en sus primeras etapas de vida que pueden dejar un profundo impacto en su desarrollo y seguridad posteriores: han pasado de su familia biológica al orfanato o familia de acogimiento; y luego de allí a su hogar adoptivo.
Los cambios de cuidadores resultan disruptivos, cada nuevo cuidador es diferente, huele diferente, suena diferente. En el orfanato hay muchos cuidadores, pero no hay un cuidador con el que desarrollar un vínculo especial. La adopción, la nueva familia adoptiva, se convierte para estos niños en una sensación extraña, nueva y, en principio, atemorizante.
Los niños que han vivido experiencias traumáticas se ven afectados en todos sus sistemas de funcionamiento; el trauma temprano afecta tanto a nivel emocional, de conducta o físico.
Han vivido muchas situaciones traumáticas y tienen dificultad en su capacidad para apegarse exitosamente. La sintomatología que presentan en su nueva familia está directamente relacionada con las experiencias anteriores. Ellos han experimentado que el mundo es un lugar peligroso, amenazador, hostil, y en el que el riesgo de verse expuestos a un potencial daño siempre se encuentra presente.
Es importante distinguir entre los niños que “parecen apegados” de aquellos que están desarrollando un apego seguro y saludable.
Muchos niños adoptados desarrollan una inmediata dependencia de vínculo con sus padres adoptivos, los llaman “mamá’ o “papá”, o dicen “que los quieren mucho”, y esto no quiere significar que se encuentran en proceso de apego. Una cosa es decir y otra muy distinta es sentir aquello que se dice.
El apego es un proceso y como tal lleva tiempo, la clave está en la confiabilidad, y creer sólo se hace seguro luego de muchas pruebas.
Los padres dan cariño y aprenden que el niño los quiere. El niño aprende a creer que sus necesidades básicas pueden ser satisfechas; aprende a “pertenecer” a su familia y que la familia “le pertenece”. Es a través de estos elementos que el niño puede aprende a querer y a aceptar ser querido.
Los niños adoptados necesitan tiempo para hacer reajustes a su nuevo entorno. Tienen que hacer familiares a sus nuevos cuidadores, amigos, familiares, vecinos, maestros y todos aquellos con los que mantiene contactos repetidos. Tienen que aprender las rutinas de su nuevo hogar y adaptarse a vivir en un nuevo entorno físico. Algunos niños incluso tienen que afrontar cambios culturales o de lenguaje.
Hasta que no logren hacer propios todos estos temas tal vez no sean capaces de relajarse lo suficiente como para permitir el inicio del apego.
Durante esta etapa, los problemas de conducta relacionados con la inseguridad; las pérdidas en los afectos; y otros aspectos vinculados con su historia previa comenzarán a aparecer. Y también comenzaran a colgársele etiquetas: “manipulador”; “superficial”, “difícil”.
Internamente el niño se siente ansioso, temeroso, perdido y muchas veces con el sentimiento profundo de ser “malo”, e “imposible de ser querido”. No ha desarrollado aún la autoestima que acompaña al sentimiento de ser valorado como un miembro de la familia.
El pensamiento infantil es auto referido, él es el centro del universo; por esta razón si los padres lo abandonan, se divorcian o se mueren siempre se sentirá culpable de la situación.
Resulta difícil para los padres, y algunos profesionales, comprender que es insuficiente esperar un cambio con sólo decir al niño que esta familia no lo dañará de la forma en que él ha sido dañado. La experiencia emocional deberá re-hacerse para poder producir cambios.
Unos padres seguros, confiables y predecibles son la parte más significativa en la terapia de estos niños, porque pueden confortarlos en el momento en que se muestran más vulnerables.
Para estos niños, este consuelo es una experiencia nueva, sus experiencias anteriores les han enseñado que debían consolarse solos. No pueden aceptarlo fácilmente porque no han aprendido cómo.
Lila Parrondo
Sabías que…?
… el 1,5 % de las adopciones realizadas en España fracasa?
… 500 menores que fueron adoptados por familias españolas entre 1994 y 2005 no han podido permanecer junto a sus nuevas familias y han vuelto a vivir a centros de menores?
… 325 niños y niñas fueron identificados como víctimas de explotación sexual en España durante el año 2006?
Nueva Ley de Adopción
El Gobierno aprobó el proyecto de Ley de Adopción Internacional, que garantiza que éstas serán válidas también en el país de origen del niño y permite a los adoptados mayores de edad conocer datos de su origen biológico. La ley unifica la dispersa normativa existente, fija límites que eviten el tráfico o secuestro de niños y prohíbe adoptar en países en guerra o bajo desastres naturales. España es el país del mundo con mayor tasa de adopción internacional.
La norma, aprobada por el Ministerio de Justicia a propuesta de su titular, Mariano Fernández Bermejo, para su remisión a las Cortes, sistematiza la actual normativa. El ministro destacó que la iniciativa responde a la necesidad de proteger al menor, puesto que facilitará las adopciones e incrementará el nivel de garantías para los pequeños. La norma, que trata de evitar el tráfico y secuestro de niños, prohíbe la adopción en países en guerra o que hayan sufrido algún desastre natural.
En España se realizan unas 6.000 adopciones internacionales al año, a razón de 12,3 por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta del mundo. En términos absolutos, sólo EE UU supera a España en número de adopciones.
Entre otras disposiciones, la norma prohíbe tramitar la adopción cuando no exista una autoridad específica que la controle en el país del menor o cuando no se den garantías adecuadas de protección a la infancia.
El proyecto establece, asimismo, que la declaración de idoneidad de los adoptantes recoja, además de la valoración sobre la situación personal y familiar, su aptitud para atender al niño y su capacidad para mantener vínculos estables con él. Los criterios para la obtención de esa declaración varían de una comunidad autónoma a otra. La Federación Interautonómica de Adoptantes celebró que se amplíe de dos a tres años la vigencia del certificado de idoneidad, ya que los padres tardan de 8 a 9 meses en obtener dicho certificado.
La tramitación del proceso de adopción recae en las Entidades Públicas y Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional, que deben recibir la documentación una vez que los adoptantes cuentan con certificado de idoneidad (expedido por la comunidad autónoma), así como asumir los compromisos del seguimiento postadoptivo fijados por el país de origen. Además, las adopciones constituidas por autoridades extranjeras sólo surtirán efectos legales en España si han sido válidamente constituidas y si respetan estándares mínimos de Justicia. Asimismo, se garantiza que la adopción internacional constituida en España será también legal en el país de procedencia del menor. Otra de las novedades de la ley es el establecimiento de requisitos específicos para la conversión de las ‘adopciones simples’ extranjeras en ‘adopciones plenas’. Por adopción simple se entiende aquella en la que no hay ruptura de los vínculos personales y jurídicos entre el niño y su familia biológica.
Pero los requerimientos cerrados de adopción dejan fuera en la práctica a los países islámicos, que no contemplan la adopción sino la kafala, una suerte de tutela sin vínculos de filiación. Hasta ahora se adoptaban niños de ese modo y en España se convertían con el tiempo en adopciones plenas.
Abusos sexuales en España
Un mínimo de 3.800 niños – estos son los casos identificados – sufrieron en 2006 abusos sexuales, según datos de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía ofrecidos por la OG Save the Children.
El problema mayor, según la responsable de programas de violencia de la ONG, Pepa Horno, es que sólo entre un 10 % y un 20 % de los casos reales llegan a los tribunales.
Horno anunció que han solicitado al parlamento europeo y a las Cortes españolas que prioricen la lucha contra la violencia que sufren los menores. Y no sólo a la violencia física.
La violencia no es sólo física
‘Es mucho más’, afirma Horno. La más grave incluye los abusos sexuales, la trata de niños o incluso la violencia de género, que también afecta a los pequeños. La menos, atañe a ciertas actitudes como conducir ebrio con un niño en el coche o no dedicarle tiempo, por ejemplo.
Isabel Álvarez, psicóloga infantil, coincide con la teoría. ‘Los niños perciben las actitudes violentas, y esto les repercute’, afirma. ‘Aprenden por imitación, y la prisa que hay ahora genera violencia. Y la violencia llama a la violencia’, remata. Aunque Álvarez es optimista. ‘Creo en la teoría del péndulo, los niños volverán a su cauce’, señala.
Es precisamente esta violencia, menos visible, la más común. Las negligencias suponen entre un 70 % y un 80 % de los casos de violencia infantil y, aunque no se pueda tomar como una norma, es más común que la practiquen las mujeres, al igual que los hombres son más propensos a cometer abusos sexuales, según Save the Children. La solución a este ‘problema social’ de la violencia ‘no es una cuestión de falta de leyes, sino de falta de explicación de las mismas’, explicó Horno.
Cuando se quiere se puede
También hay un problema de falta de formación de los profesionales dedicados a la materia. Ni maestros, ni jueces, ni psicólogos ni orientadores o trabajadores sociales han recibido la información específica para detectar y mucho menos abordar la violencia infantil, según Save the Children. Esto hay que subsanarlo. Todo, dice Horno, porque ‘esta claro que cuando se quiere se puede’.
Daniel S. Caballero
ADN Junio 2007
Vocación de padres
Muchas parejas y aún muchas personas sin compañero o compañera han pensado y piensan en la posibilidad de la adopción, ya sea como una alternativa a la imposibilidad de concebir hijos biológicos o como una expresión de la ilimitada capacidad del amor de padres. En efecto, la paternidad/maternidad es una vocación presente en el ser humano que muchas veces no encuentra su resolución en el simple y maravilloso hecho de la concepción, pero sí en el vínculo afectivo de la adopción.
No siempre quienes se deciden a adoptar niños lo hacen por su propia necesidad o deseo de conformar una familia, sino que a veces es la necesidad del niño solo la que mueve a familias que ya tienen hijos a recibirlos en su seno.
La Licenciada en Psicología Lidia Abraham de Cúneo nos dice que adoptar significa elegir, desear, ya que el vocablo proviene del Latín ad: a; optare: desear. Ella nos explica que la adopción ‘permite la posibilidad de formar una familia que no está sostenida en vínculos biológicos… es un modo diferente de acceder a la maternidad y a la paternidad. Se construye simbólicamente el lazo de filiación que tiene la misma trascendencia que en la reproducción natural’.
También nos interioriza con respecto a algunos de los conceptos que debemos tener en cuenta en el proceso de la adopción. En principio, están los padres biológicos o progenitores del niño, frecuentemente una mujer que ha decidido entregar su hijo en adopción por una difícil situación económico-social, psicológica, etc. Por otra parte están los padres o persona adoptantes, cuyos motivos para adoptar una criatura son muchos y muy variados, pero entre los cuales la imposibilidad de concebir es el más frecuente. Existen, en fin, las instituciones que intervienen en el proceso legal y en los detalles de este procedimiento, las cuales se rigen según las legislaciones de los diferentes países.
El hijo adoptivo
En el anterior apartado omitimos intencionalmente al propio niño o niña que se da y acepta en adopción, por ser esta la figura protagónica del proceso.
Puede tratarse de un niño abandonado o huérfano, o cuyos padres biológicos no están en condiciones de cubrir las necesidades propias de su desarrollo bio-psico-social. Estos niños serán recibidos por parejas o por personas solas que no los concibieron, pero que están en condición material y afectiva de procurar su beneficio. ‘La adopción -dice la Licenciada Cúneo- debe orientarse al bienestar y seguridad del niño’.
Como cualquier niño, él o ella tiene necesidad de ser valorado y reconocido en su singularidad, al igual que los demás hijos.
Según la especialista, este niño sufre una doble pérdida. Por un lado, el hecho de no haber sido cuidado por los padres que lo gestaron. Por otro, el no haber sido gestado por los padres adoptantes. Y tiene además que afrontar un doble desprendimiento: de lo intrauterino a lo extrauterino, como cualquier bebé, y de lo extrauterino al nuevo vínculo de crianza.
‘Se da una discontinuidad biológica que se integra a una continuidad histórica. Hay una historia anterior, que es la vivenciada y desarrollada en el útero. Trae un bagaje genético, una serie de comportamientos que tendrán relevancia y se pondrán en marcha en función de la matriz familiar necesaria para el desarrollo de su identidad. Hay una historia anterior que le pertenece -finaliza- que es con la pareja gestante que lo concibió, que la integrará a la historia de sus padres adoptantes’.
Los temores de estos padres son muchos y necesitan ser apoyados profesionalmente. Lo importante es el lugar y el significado que le otorgarán al niño adoptivo, pues lo que constituye al hijo es el haber sido deseado por ellos.
País por país: Albania
- Autoridad Competente: ALBANIAN ADOPTION COMMITTEE
Godina e Keshillit të Rethit
Tek 21 Dhyetari
Tirana-ALBANIA - Tipo de adopción: La decisión adoptada por las autoridades locales es de carácter judicial, por tanto, corresponde a una adopción plena.
- Estado civil: No aceptan a parejas de hecho, sólo pueden adoptar los matrimonios conjuntamente o sólo uno de ellos con el consentimiento del otro, así como las personas solteras.
Criterio de edad:
La diferencia de edad entre el adoptante y el adoptado debe ser de al menos 18 años. - Niños en condiciones de ser adoptados: El niño debe tener de edad entre 1 y 18 años.El menor de más de 12 años deberá dar su consentimiento a la adopción. Los padres biológicos pueden revocar el consentimiento dentro de los tres meses siguientes a la fecha en que fue otorgado. Sólo pueden adoptarse niños que estén inscritos en el Registro del Comité Albanés de Adopción por un período mínimo de 6 meses, de filiación desconocida, huérfano o declarado judicialmente abandonado o cuyos padres hayan consentido a la adopción.
- Tramitación:
Tramitación en España:Admite la tramitación del expediente completo por la Entidad Pública y por ECAI. Todos los documentos deberán estar traducidos al albanés, legalizados y autenticados. La Embajada de España en Roma es la encargada de los asuntos con Albania.
Preasignación:Cuando los solicitantes acepten al menor preasignado, la Dirección General deberá elaborar un documento por el que manifieste su acuerdo a la continuación del procedimiento de adopción, según lo establecido en el Art. 17.C del Convenio de la Haya.
Tramitación en el país: Antes de salir del país los solicitantes deben solicitar a la Autoridad Central el certificado de que la adopción se ha constituído conforme al Convenio de la Haya (documento imprescindible para el reconocimiento de efectos de la resolución extranjera de adopción en el ámbito del Convenio). - Documentación necesaria:
- Informe psicológico.
- Informe social.
- Certificado de idoneidad.
- Compromiso de seguimiento.
- Certificado de matrimonio, divorcio o defunción del cónyuge, en su caso.
- Certificado de nacimiento.
- Certificación de ingresos económicos.
- Dos fotografía de cada uno de los solicitantes.
- Certificado médico , que especifique tanto la salud física como mental.
- Certificado de penales.
- Carta de recomendación.
- Copia de los pasaportes actualizados.
Ha firmado y ratificado el Convenio de la Haya el 12-9-2000, entrado en vigor el 10-1-2001.Pese a ser un Estado signatario del Convenio de la Haya en materia de Adopción Internacional, no hay experiencia de tramitación de adopciones internacionales. - EMBAJADA DE ALBANIA EN ESPAÑA
María de Molina, 64-5ºB – 28006 MADRID
915626985 – 915612118
EMBAJADA DE ESPAÑA EN ROMA
Palacio Borghese
Largo Fontanella di Borghese, 19
00186 ROMA
Noticias sobre Bolivia
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, con fecha 4 de junio de 2007, comunica que mediante resolución dictada por las autoridades bolivianas competentes en materia de adopción internacional (Viceministerio de Género y Asuntos Generacionales del Ministerio de Justicia), se declara hasta el 19 de octubre de 2007, pausa administrativa para la suscripción de acuerdos marco con las entidades colaboradoras de adopción internacional que operan en Bolivia.
Esta pausa administrativa podría ralentizar temporalmente la tramitación de los expedientes de adopción internacional en aquellos casos en los que la Ecai haya de renovar durante este periodo de tiempo su acuerdo de cooperación con las autoridades bolivianas.
Noticias de Nepal
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, mediante comunicación de fecha 25 de mayo de 2007 y según fuentes del gobierno nepalí, informa:
Vínculos fraternos
Las relaciones de hermanos – sean saludables o enfermizas, cariñosas o antagónicas son las relaciones de mayor duración e intimidad que una persona pueda tener, que perduran en mayor medida que las relaciones amistosas; llegando más allá de la muerte de los padres e incluso del matrimonio.
Las expectativas de los padres sobre las relaciones entre los hijos reflejan muchos años de experiencias personales y educativas, con el añadido que el significado de la genética y los aspectos emocionales puedan proporcionar. En cambio, para los niños, las relaciones familiares son puramente sociales.
Lo que parece cierto es que nunca tendremos exceso de personas que nos quieran – sin importar las etiquetas que los adultos puedan poner creando nuevos términos desde lo legal, lo social o lo genético – para los niños pequeños las definiciones son simples: hermanos y hermanas son aquellos niños con quien uno crece y comparte padres. Los niños piensan en términos concretos.
Una gran variedad de aspectos participan en la creación de vínculos entre hermanos – sean por la biología o por la adopción – : la cultura familiar, la cercanía afectiva, el sexo de los niños, sus edades, su posición en la familia, el tamaño de la familia, la similitud o disparidad de intereses y talentos, el estilo personal de cada niño y el sentido personal de cada uno de ‘calzar’ psicológicamente en el sistema familiar.
La adopción, cambia en algo esta relación?
Si,… no,…tal vez.
Aún en las familias formadas enteramente por la biología algunos de sus miembros se sienten ‘diferentes’ de los otros.
Los padres adoptivos pueden hacer mucho por favorecer estas relaciones.
Cada niño desea ser esperado, querido y valorado por lo que él es, y no como el que ‘debe’ ser, según el hijo ideal que imaginaron sus padres. Cada hijo debe ser tratado como un ser único y con necesidades únicas también.
Se deben evitar los ‘mellizos’ artificiales. Muchos padres adoptivos deliberadamente realizan dos adopciones simultáneas, sin duda una decisión centrada en los padres. Luego de tanto sufrir para convertirse en padres piensan que será maravilloso tener dos hijos al mismo tiempo y sobrellevar el difícil período de adaptación de una sola vez, sin pensar en el esfuerzo que supone.
Dos niños no hermanos biológicos, cercanos en edad, generalmente son tratados por los padres como un par de mellizos que se presta a ser comparado a lo largo de toda su vida.
Se debe tratar a cada niño como el individuo que él es. La vida no es imparcial, por lo tanto las decisiones parentales no se deben basar en hacer las cosas siempre iguales para con los hijos.
Así como dos adopciones no son idénticas, y no son iguales dos parejas de padres biológicos y sus circunstancias, no hay dos niños idénticos y no podemos esperar que sientan igual acerca del significado que la adopción tendrá a lo largo de sus vidas.
Lo que los niños necesitan más que la imparcialidad es saber que, como sus padres, siempre estaréis disponibles para ayudarlos a satisfacer sus necesidades, cualquiera que pudieran ser.
Es necesario crear una ‘cultura familiar’, cultivando las tradiciones familiares, los rituales a la hora de la comida y de dormir, las comidas favoritas y sus recetas familiares; los libros y canciones, los juegos; las visitas periódicas a los lugares con historia familiar; todos contribuyen para que el niño adquiera el sentido de ‘nosotros’ como familia unida.
Mantenerse atento y apoyando la forma en que los niños, sin tener en consideración su edad o su sexo, descubren aspectos que disfrutan juntos – tal vez más aún cuando descubren que no son las que como padres más disfrutamos – y que contribuyen a crear un sentido de ‘conspiración generacional’ frente a la autoridad paterna.
No se debe olvidar ser realistas también sobre los vínculos entre hermanos. ¿Siempre se ha llevado bien con sus hermanos? ¿Ha compartido amistades con su hermano/a más cercano en edad? No es infrecuente que los hermanos sean muy cercanos cuando son pequeños, se distancien y se vuelvan más competitivos a medida que van creciendo, y se redescubran en la edad adulta
Un archivo común de la memoria familiar y las experiencias de las relaciones fraternas son los pilares en que se basa el sentido de familia que acompaña a cada persona hasta la edad adulta.
Cuando los padres ya no estén, éste será el legado que dejen a sus hijos: memorias y valores con los que construir raíces contra las tormentas de la vida, y hermanos y hermanas compartirlas.
Asociaciones de familias adoptantes
- ASFARU
Asociación de familias adoptantes en Rusia
93 383 74 58
www.asfaru.org - AFAAN Asociación de familias adoptantes de Andalucía
95 415 16 43
afaan@telefonica.net - FAMUR
Asociación de familias adoptantes en Murcia
968 89 59 54
www.famur.net
Conociendo… Madagascar
Nombre oficial: República de Madagascar ( Repoblikan ì Madagasikara)
Capital: Antananarivo
Superficie: 587.040 kilómetros cuadrados
Población: 14 millones de habitantes
Idioma:Francés (oficial), Malagasy (oficial)
Religión: En religión predomina al animismo, pero están bastantes extendidos el catolicismo y el protestantismo. religiones indígenas 52 %, Cristianos 41 %, Musulmanes 7 %
Etnias:La población presenta rasgos étnicos complejos, aunque dominan los caracteres indomelanesios y negroides. Malayo-Indonesios (Merina y Betsileo), Cotiers (mezcla de Africano, Malayo-Indonesio y de origen Arabe- Betsimisaraka, Tsimihety, Antaisaka, Sakalava), Franceses, Indios, Creole, Comoranos
Clima: La isla está atravesada en el Sur por el trópico de Capricornio, y por consiguiente comprendida por entero en la zona tropical. Está sometida al régimen de los vientos monzónicos y de los alisios.
República del África insular, constituida por la isla del mismo nombre, situada en el océano Indico, frente a la costa de Mozambique. Se halla atravesada en toda su longitud por una cadena de montañas, paralelas a la costa Este, y seccionadas por valles transversales. Los ríos son numerosos pero relativamente cortos.
El portugués Bartolomé Díaz descubrió la isla para los accidentales en 1500. En 1642 los franceses se establecieron en Port Dauphin. En 1896 los franceses implantaron el régimen colonial, después de derrocar la monarquía mérina. En 1942 ingleses ocuparon la isla pero luego restituyeron la administración al Comité Nacional Francés. En marzo de 1947 el Movimiento democrático de renovación malgache sublevó el Norte de la isla motivando una sangrienta represión militar. En 1960 se proclamó república independiente con el nombre de República Malgache, denominación que cambió en 1976 por la de República Democrática de Madagascar.
Madagascar es uno de los países más pobres del mundo, sufre de malnutrición crónica, carece de un sistema sanitario y educacional, tiene una tasa de crecimiento anual de la población de un 3 % y está sufriendo una grave pérdida de sus recursos forestales y una gran erosión.
La economía se basa en la pesca, los bosques y la agricultura que forman el 35 % del PIB y contribuyen al 70 % de las ganancias por exportación. La industria se limita al procesado de los productos agrícolas y la fabricación de productos manufacturados textiles y es el 15 % del PIB.Los principales productos son: arroz, caña de azúcar, café, mandioca maíz, algodón, tabaco, clavo de especia, vainilla. Los bosques proporcionan maderas nobles. Importantísima fuente de riqueza es el ganado vacuno, con el cebú como prototipo. En el subsuelo abundan el grafito, cuarzo piezoeléctrico, el uranio y otros minerales.
En 1986 el gobierno implantó un plan de desarrollo a cinco años, para conseguir ser autosuficientes en la alimentación (arroz principalmente) en 1990, aumentar la producción para aumentar las exportaciones y reducir la importación de energía. El plan se ha dificultado por las huelgas antigubernamentales y las demandas de reformas políticas y desde 1993, la corrupción y la inestabilidad política han motivado un, aun mayor, declive de la economía. Desde abril de 1994, el compromiso del gobierno de aplicar las reformas económicas se ha producido de forma errática y existen tremendos obstáculos para que Madagascar pueda realizar su tremendo potencial de crecimiento.
Los límites cuestan
Es muy frecuente que los padres consulten por encontrar dificultades en la puesta de límites a sus hijos.
Algunos niños no aceptan un ‘no’ por respuesta; otros insisten en lo que saben prohibido; los más grandes pueden no respetar las consignas en el cole; y otros pueden incluso agredir.
Escuchamos a los padres decir: ‘Parece que nos estuviera poniendo a prueba’, ‘Es como si no nos escuchara’, ‘Tenemos que repetir las cosas veinte veces para que nos haga caso’; ‘Hasta que no nos saca de las casillas, no para’.
Y estas apreciaciones de los padres son adecuadas. Los chicos siempre intentan poner a prueba los límites. Es como si se preguntaran:’¿Será verdad que sólo puedo llegar hasta aquí… o si insisto lograré dar otro paso? ¿Y si lloro… cambiará la situación… otras veces me dio resultado… tantas cosas conseguí llorando antes…? ¿Y si grito, … llamando la atención del público… mi mamá accederá a mi petición para callarme…. y no soportar el bochorno…?’
La puesta a prueba de límites es normal durante un tiempo,… el tiempo que le lleva al niño corroborar que esa barrera, esa pauta … es inmodificable.
Si se extiende en el tiempo, puede deberse a que:
- la insistencia o el llanto, en algunas ocasiones, le permitieron variar los resultados
- las reglas no se cumplen con algunas de las personas que lo cuidan o con las que convive
- en algunas ocasiones las reglas fueron pasadas por alto
- mamá y papá no están de acuerdo en algunos límites, y si el niño monta jaleo, los padres terminan discutiendo entre ellos, y el niño queda navegando entre dos aguas
Si la norma algunas veces puede ser modificable, por qué no intentarlo. El niño nunca sabe si ésta puede ser un de esas ocasiones, por lo cual inicia una especie de pulseada. Esta incertidumbre es la que motiva el desafío; incertidumbre que a la vez genera en el niño inquietud y tensión.
Los límites no son un castigo, algo malo, una frustración
No permitir que el niño realice algunas cosas es una pauta, una norma que sirve para ordenar, guiar y tranquilizar; y que a su vez le permite al niño sentirse contenido y crecer.
Imaginemos un niño que pega a sus padres, además de un grave problema de falta de respeto y otro de dificultades en el control de los impulsos, se esconde otro – no siempre tenido en cuenta- la desprotección en que queda sumido el niño; de alguna manera es como si pensara:’ Si yo les puedo pegar a ellos, entonces, ¿quién cuida de mi?’
Para establecer un límite que resulte eficaz es necesario estar seguros de que ‘eso’ es lo mejor, y mantener una posición de firmeza, perseverancia y coherencia entre los padres.
Los límites se ponen con palabras, no con azotes, porque si el niño no lo interpreta como una norma a cumplir no podrá responder de la forma en que se espera de él.
Muchas veces, las dificultades en la puesta de límites, responden a una problemática de los padres, a sus sentimientos de culpa. Es frecuente escuchar:’Me da pena decirle que no’, o bien ‘No nos ve en todo el día y, basta que estemos todos en casa, no para hasta que nos hace enfadar’.
Una vez más debemos recordar que siempre es más importante la calidad del tiempo que se comparte que la cantidad. Algunas veces los niños desafían los límites cuando todos están en casa para obligar a los papas, que llegan cansados a preparar la cena y relajarse un rato viendo la tele, a dedicarles un ratito de atención en exclusividad.
Algunos niños no encuentran otro modo de reclamar este tiempo especial que no sea desafiando las normas, aunque la atención que reciban por ello sólo sea para regañarles. En estos casos, un rato de dedicación realizando actividades más útiles y placenteras, consigue que la tensión y la incomodidad cedan.
Firmeza, seguridad, tranquilidad, coherencia y constancia.
Los límites cuestan. Cuestan a los niños que tienen que aceptarlos; y cuestan mucho trabajo por parte de los padres.
A Fondo: Entrevista a Alain Braconnier
Delgado, alto, miope y con expresión de sabio distraído. Tan distraído que cuando me acerqué y le pregunté si recordaba que el día anterior habíamos combinado una entrevista para esa hora, respondió: “Claro que me acuerdo, vamos”. Y varios pasos después: “¿Para qué me precisa?” Pasando por Buenos Aires hacia Chile, fue entrevistado el psicoanalista francés Alain Braconnier sobre el tema al que dedica la mayor parte de su tiempo: adolescencia.
¿Qué determina, en general, que la adolescencia pase de naturalmente difícil a gravemente problemática?
La adolescencia es un pasaje de la infancia a la edad adulta, difícil pero natural. Cuando el pasaje, de simplemente difícil pasa a ser, como dice usted, gravemente problemático, hay que ir a los padres. En esa relación encontramos el origen de las dificultades que vive el joven. Este, como todo ser humano, precisa seguridad y, en esta etapa, es de los padres que viene la seguridad.
Eso parece contradictorio con la necesidad del adolescente de poner permanentemente su vida en peligro, cosa que se ve, por ejemplo, en las estadísticas sobre accidentes de automóviles.
Estas dos cosas que usted contrapone no tienen ninguna relación entre sí. Poner su vida en peligro, cosa que hace la mayoría de los jóvenes, es una manera de indagar el mundo.
Que se manifiesta en la adolescencia.
Sí. Esta necesidad de vivir riesgosamente aparece por primera vez, de manera intensa y frecuente, en el momento de la adolescencia. Durante la infancia el niño no pone voluntariamente su vida en peligro porque no tiene necesidad de saber cómo es el mundo. En la adolescencia, en cambio, se busca conocer el mundo y sus límites, descubrirlo; descubrimiento éste que va acompañado por una toma de riesgos a través de los cuales experimentará situaciones nuevas más o menos peligrosas.
Esto explicaría la frecuencia de los accidentes.
De las provocaciones y de los desafíos. Es una manera de entrar al mundo adulto. Antiguamente, en algunas civilizaciones, el pasaje era ritualizado.
¿Quiere decir que por medio de ritos se representaban los riesgos posibles?
Exactamente. En estos ritos se ponían en escena muchos peligros que se vivían como dramas colectivos, pero organizados, estructurados, simbolizados, codificados. El problema de la sociedad actual es que ese código bien establecido entre los adultos y los niños ya casi no existe. O existe mucho menos.
Era bueno, entonces, eso que se hacía en otras culturas.
No puedo decir “era bueno”. Digo que eso existía, permitiendo que el pasaje de la niñez a la adolescencia se desenvolviera de manera que los riesgos se expresaran en un contexto de seguridad.
¿Qué se puede hacer hoy para facilitar una situación semejante a la que usted describe? Me refiero a que el adolescente pudiera tener la posibilidad de experimentar, sin transformarse en víctima del experimento.
Antes era la sociedad la que asumía el contexto de seguridad. Hoy es la familia quien debe asumirlo, y si no lo hace los adolescentes construirán su propio contexto, ese que necesitan, a partir del grupo de iguales, de bandas.
Esas bandas constituyen el lugar donde el adolescente experimenta el mundo al tiempo que se siente protegido.
Sí. En esas bandas se viven también ritos de pasaje. Tienen códigos que, evidentemente, a los que estamos fuera nos cuesta visualizar.
¿Y qué pasa cuando el adolescente no tiene una familia o un grupo que lo apoye en el pasaje?
En ese caso experimentará solo, tratará de explorar el mundo solo.
Corriendo riesgos.
Sí, enormes riesgos. Y esto es lo que explica el número de suicidios en la adolescencia. Los suicidios han subido enormemente en los últimos años.
¿El suicidio como qué?
Como una manera de jugar con la muerte, de tomar riesgos. De ver hasta dónde él puede ir.
Usted sabe que en estos países del Cono Sur tenemos una tasa de suicidios de adolescentes bastante alta.
Ah, fíjese… ya veo que me va a preguntar por qué. No me lo pregunte, no conozco la región –dice riendo–.
Es verdad que se lo iba a preguntar. ¿Qué piensa del uso frecuente de drogas en la adolescencia?
Aunque no totalmente, se explica como otra forma de experimentar, de buscar riesgos.
En este siglo, es evidente, se puso mucha atención en el niño y el adolescente, ¿se han producido cambios a partir de esa preocupación?
Sí, ha habido una transformación importante en los últimos años, en el sentido de que los adolescentes tienen hoy, desde todos los puntos de vista, la capacidad de actuar como los adultos. En el terreno del sexo, por ejemplo.
Considera que esto es positivo para el adolescente.
Es positivo cuando no resulta demasiado angustiante.
Lo cual dependerá de cada adolescente.
Sí, de su historia, de su entorno. Hubo una generación absolutamente particular, entre 1970 y 1980, en la cual fue posible ejercer la sexualidad sin peligros. Ni el del embarazo, por la píldora; ni el de la infección mortal, pues no existía el sida. Es un período excepcional en la historia de la humanidad.
Los adolescentes tuvieron la sensación de que lo podían todo.
Sí, aunque no sin cierta inquietud, pues no estaban todavía preparados ni se sentían capaces para tanto. Nada más inquietante para el adolescente que no poder representarse los límites. Yo pongo siempre el ejemplo de una jovencita muy ansiosa, que un día me dijo: “Mi padre es un muro sin cimientos”. Lo que necesita el adolescente es un muro al que poder agarrarse y contra el que poder luchar.
¿Poder luchar?
Sí, también poder luchar. Un muro sin un lugar de donde tomarse es más una presión que un muro. Un muro sin cimientos es un ataque. No permite el desarrollo.
¿No cree usted que a los padres de los últimos años les cuesta mucho decir “no” a sus hijos?
Yo creo que permanentemente hablamos de la crisis que viven los adolescentes… pero hay una crisis de la que se habla poco y es grave: la crisis parental.
María Esther Gilio
Salud y viajes: De campamento
Cuando se acaba el cole, y aún no es tiempo de vacaciones familiares, los campamentos surgen como una alternativa.
Durante una o dos semanas los niños aprenderán a estar temporalmente separados de sus padres y tendrán la posibilidad de convivir con otros niños en un entorno natural y distinto al suyo.
Para que la experiencia resulte exitosa será importante concebirla como un premio y no como castigo. Y para ello es necesario que el niño haya alcanzado la madurez necesaria.
Tiene que ser autosuficiente en su arreglo personal y a la hora de comer. Deberá disponer de las habilidades sociales necesaria para convivir con otros chicos, y estar preparado para afrontar la separación de sus padres.
Los primeros deseos de independencia en el niño comienzan alrededor de los cuatro años, momento en el que pueden iniciar sus primeras ‘vacaciones’ fuera del hogar familiar, aunque sólo duren … un día. Un día de campo con los compañeros de colegio, una visita al zoo pueden ser buenas formas de iniciación.
<>A los seis años, los niños están preparados para pasar un fin de semana sin los ‘papis’.
Para que la ausencia pueda prolongarse durante unos cuantos días será necesario esperar hasta que tengan ocho años. Los expertos recomiendan que la primera experiencia sea acompañados (por un hermano o un amigo) y que dure poco tiempo. Así se sentirán más seguros y tendrán ganas de repetir la experiencia durante un periodo más largo de tiempo.
Adoptantis, Centro de Apoyo a la Familia Adoptiva
ADOPTANTIS ha sido seleccionado por el Instituto Madrileño del Menor y la Familia como Centro de Apoyo a la Familia Adoptiva.
A lo largo de su ciclo vital, la familia adoptiva puede necesitar orientación profesional:
Modalidades del servicio
Formación
Servicio gratuito para las familias previa inscripción.
Consulta y asesoramiento
Consulta y asesoramiento para familias adoptivas o personas adoptadas que soliciten ayuda respecto a necesidades, conflictos o dificultades de adaptación o relación, o en materia de conocimiento de orígenes de la persona adoptada.
Servicio gratuito para las familias y personas adoptadas, con un máximo de hasta cinco sesiones, previa solicitud de cita.
Atención terapéutica
ADOPTANTIS ofrece sus servicios en la calle MARCENADO, 10 1ºA, Metro Prosperidad, y su teléfono es el 914 164 837.
Los recomendados
Para los padres
Edita CIES Colección ‘Soy adoptado’
Para los niños
Editorial Alfaguara
De pañales a orinales
‘Este pasaje resulta un proceso muy variable de un niño a otro, no se logra en todos a una misma edad, ni en un tiempo definido.
Esta adquisición cultural, se alcanza bajo la influencia de la educación, participando diversos factores: madurativos, fisiológicos, psicológicos y vinculares. (aproximadamente desde los dos a tres años de edad).El control de esfínteres es un aprendizaje y como tal, se produce con idas y vueltas, logros y fracasos.
Pedidos y Demandas
¿Que se espera del niño?Que se adecue al medio social, que no se ensucie y que se controle.
En esta etapa, el niño debe realizar ciertos renunciamientos, en ocasiones placenteros, ingresando a un mundo de reglas y normas, comenzando a participar, él mismo, de otra manera, teniendo la posibilidad de ceder o negarse ante los requerimientos parentales.
De esta manera, se abren singularísimas respuestas relacionadas con el vínculo de los padres y sus hijos. Los adultos desearán que los logros se den fácilmente, sin escollos que atravesar, que su hijo acepte las normas y los hábitos de limpieza, en la época actual también juegan un papel importante las variables económicas, teniendo en cuenta el alto costo de los pañales.
En ocasiones este momento se adelanta, provocado por los padres, no advirtiendo si el niño se encuentra preparado o si ha dado señales para embarcarse en esta epopeya.
Algunas señales
Interés por el baño y su actividad, quejarse cuando su pañal está sucio, avisar que quiere hacer caca o pis o cuando ya se hizo, preocuparse e interesarse por el orden.
Esperar los tiempos, es de suma importancia, para que el niño vaya logrando confianza y autonomía.Será tarea de los padres y cuidadores , acompañar y alentar al niño, no sólo a través de sus logros, sino también valorar sus esfuerzos, ya que estos primeros aprendizajes , como son : el dejar el chupete, el biberón, y los pañales , serán la matriz de los comportamientos futuros , por ejemplo: en la escolaridad, en la capacidad de tolerar la frustración, en la confianza en si mismo, etc.
Si los padres demuestran demasiado interés sobre este tema, pueden llevar al niño a múltiples respuestas frente a esta demanda parental: jugar con la retención a fin de agradar o desagradar al adulto, apareciendo sentimientos ambivalentes con respecto al amor, al donar y al guardar para si, no ofrecer al otro lo que pide.
La importancia prestada por los padres, lleva al niño, a dedicarles una atención exagerada, donde lo que prima es la fijeza y no se desliza a otra cosa, a la posibilidad de simbolizar ‘la caca’ como un objeto que se puede perder, separar, a ir delimitando diferentes espacios: el adentro y el afuera, lo propio y lo ajeno, desplazar el interés que se le dedico a los excrementos a otros objetos.
Valoraciones particulares
Para los padres, la valoración dada a ‘la caca’ en esta etapa cambia. Mientras cuando era bebé, se daba prioridad a la caca como ‘linda’ por su aspecto, color o consistencia ya que eran signos de un bebé saludable, ahora la caca se torna algo feo ya que’ es feo hacerse caca encima, ensuciarse’, se suelen utilizar frases como:’no toques, caca’.
Para el niño, por el contrario en esta etapa ‘la caca’, se constituye en un bien propio y apreciado, donde se le pide que lo ceda o lo done, aparece la posibilidad de entregarlo o no. Las actitudes pueden ser de obediencia al medio, expulsándolo o de desafío: rehusándolo o reteniendo.
Al ceder, inconscientemente, puede tomar el significado de ser un ‘regalo para mamá’, expresión del amor que siente por ella. Por esta razón observamos, con que admiración los niños a esta edad, se quedan mirando ‘sus regalitos’ o los saludan cuando ya escapan a su mirada. También puede ser expresión de su agresividad, constituyéndose en herramientas, por medio de las cuales, el niño encuentra la posibilidad de expresar su rabia, su enojo, sus desilusiones, etc.
Otra valoración que toma ‘la caca’ en los niños, es relativa a interrogantes sobre el origen ¿De dónde vienen los niños ?, crean sus propias teorías inconscientes, una de ellas es que los bebé s nacen por el ano y son evacuados.
Estas teorías son propias de esta etapa, ya que los niños, no tienen aún claridad sobre el papel que cumple la vagina, ni el semen fecundante, cuestiones que recién podrán ser comprendidas en la pubertad.
A partir de estas cuestiones, podemos decir, que en el pasaje de ‘ pañales a orinales’ juegan diversas variables: físiológicas, madurativas, psicológicas y vinculares. Debemos tener presente que es habitual y normal, que un niño, que ya controla esfínteres, vuelva a hacerse pis en ocasiones; las causas: un ‘olvido’, un momento de gran excitación, pesadillas, el nacimiento de un hermanito, etc.
Podemos concluir diciendo que estas adquisiciones ponen a prueba tanto a los padres como enseñantes, como al niño en el proceso de aprender; desde los padres, frente al contexto, familiares, maestros, pediatras y frente a sus miedos, inseguridades y expectativas. Del lado del niño, además de aprender comportamientos esenciales, también recibe muchas otras cosas que se transmiten inevitablemente, por ejemplo: que hay un mundo de reglas, normas, y el controlarse en ciertos momentos de la vida. La actitud que toman los padres, de esperar, acompañar y alentar, fortalecerá al niño, en el logro de su autonomía e independencia.
Dalia Sneider
Psicóloga















